– Ana Belen Parra Villagra, 13/04/2007
Una a veces se lleva agradables sorpresas cuando, sin tener ni idea, prueba juegos nuevos. Lo reconozco, no conocia de nada este Crush Roller y en principio lo compré para la colección pero ha sido un gran acierto.
La mecánica de juego es bien sencilla: es un juego tipo Pac-Man en el que metidos en la piel de una brocha ¿? tenemos que pintar las calles de cada laberíntica fase mientras que nos persiguen malvados enemigos. Pero escapar de nuestros enemigos no será el único aliciente del juego ya que en determinados momentos aparecerán unos animalillos correteando por la pantalla que llenarán de huellas las partes que hayamos pintado, por lo que habrá que repintarlas. Si conseguimos atrapar a uno de esos animalillos lo añadiremos a nuestra colección cual Pokemon. También podremos defendernos de nuestros perseguidores gracias a unos rodillos que nos darán poder cuando pasamos por encima de ellos (como las píldoras de Pac-Man), pero su efecto es muy corto y está limitado a un pequeño trozo de calle por el que rueda el rodillo.
El diseño de las fases es bastante entretenido y menos monótono que las fases de Pac-Man, con detallados paisajes urbanos y selváticos llenos de callejones y puentes por los que podremos pasar por encima o por debajo. Al igual que en los juegos de el señor Puk, al llegar al final de una calle y atravesar la puerta luminosa apareceremos en el lado contrario de esa misma calle. Pese a la escasa paleta de colores de la NGP todos los objetos son muy coloridos y fácilmente reconocibles.
Como nota negativa decir que a veces (casi siempre) cuando pintas una fase el nivel no acaba y no sabes muy bien por qué. El problema está en que siempre quedan microscópicas partes de la calle sin pintar (normalmente en las intersecciones entre dos calles) y a simple vista resulta casi imposible distinguirlas. Esto nos obliga a repasar de nuevo todo el nivel hasta que acertemos y consigamos acabarlo.
Una curiosidad: con la caja del juego viene un "artilugio" de goma que se coloca entre el pad y la consola y que sirve para mejorar el control del juego ya que limita los movimientos exclusivamente a 4 direcciones, eliminando las diagonales y evitando así que nos quedemos parados durante el juego.
Un juego muy divertido y adictivo, de partidas rápidas y siempre diferentes gracias a la posibilidad de elegir después de cada fase el camino a seguir , y con alicientes como el de coleccionar animalillos. Se complica bastante en los niveles superiores y por culpa del problemilla con el repintado de las fases puede parecer muy complicado pero no desesperante.
Recomendado. |
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